miércoles, 12 de marzo de 2014

Palabras


Tenía cuatro o cinco años. Estaba almorzando, sentada a la derecha de mi tío. De repente él me miró desde arriba y me preguntó, con un tono de voz serio, casi acusante:
-¿Sos zurda?
Palabra horrible. No sabía lo que significaba, pero no quería ser eso.
-No -le dije yo, queriendo expresar que jamás podría ser algo tan feo.
-¿Y por qué usas el cuchillo con la mano izquierda?
Yo cambie los cubiertos de mano y seguí comiendo.



No hay comentarios: