Dos frases sobresalieron entre el sábado a la noche y el domingo a la mañana. La segunda:
-¡Gracias a Dios no hay monopolio de remises!
Dicho esto, me baje del auto, empujé la puerta y la dejé mal cerrada. El remisero bajó el vidrio y siguió hablándome.
Ardua discusión, la segunda del fin de semana. Estoy indignada.
lunes, 24 de noviembre de 2008
martes, 18 de noviembre de 2008
Conversación
Algunas ideas filosóficas del año pasado...
Belén y María estaban sentadas en la vereda. Belén dijo:
-Acaba de pasar un twingo. El hombre que lo maneja es igual a Drácula.
-¿Amm?- se sorprendió María- Pero, ¿quién dijo que Drácula no tuviera un twingo?
Ambas rieron.
Luego rumbo de la conversación se desvió a “la vida” y algunos asuntos existenciales. Belén le preguntó a María:
-¿Creés en la casualidad?
-No sé. –le respondió su amiga.
Y Belén especificó:
-Si yo un sábado pasara diez veces por la casa de un chico que me gusta, ¿ese chico seguiría creyendo en la casualidad?
-Habría que ver. –sonrió María.
Belén y María estaban sentadas en la vereda. Belén dijo:
-Acaba de pasar un twingo. El hombre que lo maneja es igual a Drácula.
-¿Amm?- se sorprendió María- Pero, ¿quién dijo que Drácula no tuviera un twingo?
Ambas rieron.
Luego rumbo de la conversación se desvió a “la vida” y algunos asuntos existenciales. Belén le preguntó a María:
-¿Creés en la casualidad?
-No sé. –le respondió su amiga.
Y Belén especificó:
-Si yo un sábado pasara diez veces por la casa de un chico que me gusta, ¿ese chico seguiría creyendo en la casualidad?
-Habría que ver. –sonrió María.
martes, 11 de noviembre de 2008
Macanudos, Liniers.
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