martes, 15 de septiembre de 2009

El viejo oficio de contar historias… La idea es contar un poco que pasó el 15 de septiembre de 2009 –hoy, porque todavía no me fui a dormir para terminar el día. No quiero terminar el día, soy muy feliz.


Salí de mi casa a las 7 de la tarde, cantando La sonrisa, a falta de mp3 donde escucharla. Pasé a buscar a Paz y fuimos a lo de Agos. Paloma llegó un ratito después. En lo de Agos bailé canciones que salían de la compu. Los movimientos libres habían empezado pero sentía un poco de ansiedad.


Cande nos esperó en la puerta de La Trastienda. Entramos; yo grité de emoción. Nos sentamos en el suelo, cerca del escenario. Fue casi como estar sobre el pasto.


Hace un año atrás, empecé a escuchar reggae. La primera canción que me gustó fue Para dónde corres. Hoy me da una alegría distinta.


Tuve ganas de bailar, de saltar, de gritar, de moverme sin tener mucha conciencia de cómo para así relajarme, me quedé callada. Estás bailando a mi me lleva seguirte. Miré las luces de los encendedores y me propuse llevar uno la próxima vez. Dame luz.


Vi a mis amigas felices. Tu sabes que tu sonrisa me va a salvar, tu sabes que mi sonrisa te va a contagiar. Fue especial compartir esta noche con ellas. Antes y después juntas, alegres, riendo, buscando lo positivo: “es transformar esa energía, la tomás y es tu fuerza, más positivo estás”.


Este año el reggae fue telón de fondo para muchos momentos importantes. Significó una complicidad con mis amigas. Presté atención en Bariloche a cada canción y escribí “Bastará sólo con verte”, Los Cafres.


Love song tiene mucho de lo que quiero decir. Quizás, como a llegó a mí la energía de esta noche, esa misma energía se haya propagado y una parte de “…dónde estás, amor... es extraño estar sin ti” se haya sentido. Uso esa fuerza, reciclo y voy por más.



1 comentario:

Botis dijo...

Quizás sea porque me gusta mucho el reggae, tal vez por la historia misma o la forma como la contás... que le sumes las letras de los temas de una manera que calza a la perfección, no lo sé.
Pero de lo que estoy seguro es que me encantó; realmente, me gustó mucho.